Martes, Mayo 21, 2013
   
Text Size

Buscar en la diócesis

Renovacion

Ciudad del vaticano, 5 sep 2010

(VIS).-Al regreso de su visita pastoral a Carpineto Romano, el Santo Padre se
asomó a mediodía al balcón del patio interior del palacio apostólico de castelgandolfo para rezar el Ángelus con los fieles allí reunidos.

Antes de la oración mariana Benedicto XVI presentó brevemente su Mensaje para la XXVI Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará en Madrid (España) en agosto de 2011.

El Papa recordó que el título del Mensaje es una frase de la Carta de San Pablo a los Colosenses "Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe", y observó: "¡Es decididamente una propuesta a contra corriente! ¿Quién, de hecho, propone hoy a los jóvenes estar "arraigados" y "edificados"? Más bien se exalta la incertidumbre, la movilidad, la volubilidad..., aspectos que reflejan una cultura indecisa en lo que se refiere a los valores de fondo, a los principios para orientar y regular la propia vida".

"En realidad, yo mismo, por mi experiencia y por los contactos que tengo con los jóvenes -prosiguió-, sé que cada generación, más aún, cada individuo está llamado a hacer  de nuevo el recorrido de descubrimiento del sentido de la vida. Precisamente por esto he re-propuesto un mensaje que, según el estilo bíblico, evoca las imágenes del árbol y de la casa. El joven es como un árbol en crecimiento: para desarrollarse bien necesita raíces profundas, que, en caso de temporales lo mantengan bien plantado en el suelo. Del mismo modo, la imagen del edificio en construcción recuerda la exigencia de fundamentos válidos para que la casa sea sólida y segura".

El pontífice subrayó que la clave del mensaje está en las palabras "en Cristo" y "en la fe". "La plena madurez de la persona, su estabilidad interior -explicó- se fundan en la relación con Dios, que pasa a través del encuentro con Jesucristo. Una relación de profunda confianza, de auténtica amistad con Jesús puede dar a un joven lo que necesita para afrontar la vida: serenidad y luz interior, actitud positiva, generosidad hacia los demás, disponibilidad para responder en primera persona por el bien, la justicia y la verdad".

Por último, el Papa señaló otro aspecto fundamental para convertirse en creyente, "el apoyo de la fe de la Iglesia". "Si nadie es una isla -concluyó-, tanto menos lo es el cristiano, que descubre en la Iglesia la belleza de la fe compartida y
testimoniada junto a los demás en la fraternidad y en el servicio de la
caridad".

Contáctenos

Curia Diocesana
Clle Real Nro. 28-72.
Santa Rosa de Osos, Ant. Col.
Tel. +574 - 860 80 50.
E-Mail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
www.dsro.org