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Homilia en la liturgia de posesión como Arzobispo de Barranquilla

Mons. Jairo Jaramillo Monsalve. Barranquilla diciembre 11 de 2010.

Excelentísimo señor Aldo Cavalli, Nuncio Apostólico de su Santidad en nuestro país; le correspondió a su excelencia ser el puente para que el Santo Padre me indicara cuál es la voluntad de Dios para mí en este momento de mi vida. Mi gratitud para el excelentísimo Señor Nuncio por su alto ministerio apostólico y por su medio para su Santidad Benedicto XVI quien ha tenido a bien confiarme este delicado ministerio; a él le profeso todo mi respeto, admiración y veneración así como el obsequio de mi obediencia y acatamiento por siempre.

Al excelentísimo señor Rubén Salazar Gómez Arzobispo de Bogotá y primado de Colombia mi gratitud por su presencia aquí; estaremos todos los obispos en plena comunión con usted para que seamos testimonio de unidad y fraternidad para nuestra amada comunidad católica nacional.
Al excelentísimo señor Luis Antonio Nova le expreso mi sincera gratitud  y mi reconocimiento por su labor apostólica realizada  en la arquidiócesis de Barranquilla y con el mejor de los deseos por el éxito de su ministerio pastoral en la diócesis de Facatativá que recientemente le encomendara también el Santo Padre.

Al excelentísimo señor Víctor Tamayo mi corazón agradecido por todos los preparativos en la arquidiócesis para esta posesión apostólica y mi invitación para que continuemos con la gracia del Señor la extraordinaria obra pastoral llevada a cabo por Monseñor Rubén mientras fue el Arzobispo de Barranquilla; tenga usted, Monseñor Rubén, la seguridad que la obra comenzada tendrá su continuidad en la Arquidiócesis y el señor llevará la buena obra hasta el final en el servicio permanente a la comunidad eclesial.

Mi saludo fraterno a los excelentísimos señores  Obispos Ugo Puccini, Héctor Salah, Oscar Vélez y Jaime Duque respectivamente pastores en Santa Marta, Riohacha, Valledupar y El Banco, con quienes compartiremos las tareas correspondientes a la provincia eclesiástica de Barranquilla. Gracias señores Obispos por estar aquí.

Mi recuerdo agradecido también por acompañarme a los excelentísimos señores Arzobispos y Obispos de la provincia eclesiástica de Cartagena; formamos parte todos de esta hermosa región de la patria, el Caribe Colombiano, que con tantas similitudes nos desafía a trabajar unidos por el desarrollo integral de nuestras comunidades.

A los excelentísimos señores Arzobispos y Obispos de las demás jurisdicciones del País aquí presentes, muchísimas gracias por su compañía. Cómo agrada al señor los hermanos unidos y cómo experimentamos nosotros el agrado cuando en momentos como éste sentimos el afecto de la familia episcopal.

Elevo mi oración al señor por el descanso eterno de Monseñor Alfredo Rubio Díaz por cuyo ministerio el señor me concedió el ministerio sacerdotal. De Monseñor Alfonso Uribe Jaramillo, pastor ejemplar, padre y amigo, por cuyo ministerio, y voluntad del Santo Padre Juan Pablo II, el señor me llamó a ser Obispo en la Iglesia. De los cuatro señores Obispos y dos señores Arzobispos que me han precedido en esta silla episcopal de Barranquilla.

Muy queridos hermanos sacerdotes de Barranquilla recíbanme como su hermano y amigo y en esa medida también podré ser para ustedes su Pastor y su Padre; ya sé del empeño de cada uno de ustedes por llevar adelante la obra pastoral en su comunidad y siguiendo lo más fielmente posible el ritmo del plan de pastoral que en hora buena iniciara e impulsara el Señor Arzobispo anterior. Los invito a poner toda su buena voluntad para que esta carta de navegación, el plan pastoral de renovación y evangelización lo entendamos como una gracia grande de Dios para la Arquidiócesis en procura de la participación de todos los fieles en el trabajo pastoral e informado profundamente de la espiritualidad de comunión. Le pedimos al Espíritu Santo nos dé a todos corazón de pastores para poder seguir muy de cerca los pasos de Jesús el Buen Pastor, razón profunda de nuestro ministerio sacerdotal: Lo predicamos a Él como el centro fundamental en la vida de todo hombre: todo para mí es basura en comparación al amor de Cristo el Señor, es la expresión del Apóstol.

Mi recuerdo igualmente para todos los hermanos sacerdotes aquí, y venidos de la Diócesis amada de Santa Rosa de Osos, de Riohacha igualmente para mí tan querida, de Sonsón - Rionegro mi diócesis madre, de Medellín, del secretariado permanente del episcopado y de otras jurisdicciones.
Mención especial para  toda la vida consagrada religiosos y religiosas de la Arquidiócesis; pido a Dios que cada uno de los carismas de sus congregaciones sea una riqueza espiritual para la comunidad arquidiocesana, enmarcado eso si su carisma en la espiritualidad eclesial diocesana; los invito asimismo a aportar todos al avance de nuestro plan pastoral allí en el campo en que el señor tenga a cada uno realizando su misión evangelizadora. Bendecirá el señor abundantemente todo esfuerzo tendiente a fortalecer la comunión eclesial.

Señor Gobernador, Doctor Eduardo Verano de la Rosa, señor Alcalde, Doctor Alejandro Char,   señores Alcaldes de los diferentes Municipios del Departamento del Atlántico y Arquidiócesis de Barranquilla, señores Comandantes de las Fuerzas Militares y de Policía; señores miembros del Parlamento Colombiano y del Parlamento Andino; autoridades educativas, judiciales, a los Diputados de la Asamblea Departamental, a los señores Concejales de los diferentes Municipios, vaya para cada uno de ustedes mi fraterno saludo y el ofrecimiento de mi compañía para coadyuvar en la búsqueda de objetivos nobles para que la comunidad sea eficazmente servida. Conozco las grandes fortalezas de esta hermosa región caribeña y sé también de la pobreza extrema de tantas familias que no logran tener una vida digna y alegre como es la voluntad de Dios para todos los hombres sus hijos. Si Obispos, Gobernadores, párrocos, Alcaldes y responsables todos de las instituciones trabajamos unidos, haremos con la ayuda de Dios de la región Caribe una región que sea modelo para Colombia de una auténtica equidad social. 

Muy queridos integrantes de los diferentes grupos apostólicos de la Arquidiócesis y los grupos de animación pastoral en las parroquias, los convoco a todos para que llevemos adelante la tarea pastoral y procuremos el avance de la querida Arquidiócesis en la extensión del reino de Dios.
Niños todos de la Arquidiócesis, tienen ustedes en mi corazón, como en el de Jesús, un lugar especial; queridos jóvenes, espero me regalen ustedes un pequeño lugar en su corazón en la seguridad que en el mío estarán siempre y en mi oración para que Dios les permita que todos sus sueños se realicen para bien de la sociedad general.

Queridas familias de la Iglesia Arquidiocesana, que en su casa haya paz y comprensión, que la oración al Señor en el hogar los mantenga unidos padres hijos y esposos; nunca olviden que son ustedes la base fundamental de la Iglesia y la sociedad.

Mis queridos hermanos enfermos, cómo quisiera en éste momento estar al pie del lecho del dolor de cada uno y decirles que no se olviden del Señor porque según su palabra los sufrimientos de la vida presente son nada en comparación de la gloria que se nos ha de manifestar.
A todos los amados fieles laicos de Barranquilla y a los venidos de otros sitios de Colombia a acompañarme hoy, al señor Rafael Cano, Presidente del Consejo Nacional de Laicos, en unión con mis ocho hermanos, sobrinos y demás familiares, mi cordial y fraterno saludo.

A los miembros responsables de los medios de comunicación social, mi saludo agradecido por la transmisión de ésta solemne celebración.
Quiero parodiar en éste momento, Señor Nuncio, la palabra del Papa Benedicto en el comienzo de su ministerio petrino: “debo ser el humilde servidor en la viña del Señor”.

Mi alma glorifica al Señor; se alegra mi espíritu en Dios mi salvador porque ha mirado la humildad de su esclava, el Señor ha hecho obras grandes por mí y su nombre es santo, amén.

La casa del pueblo

En un lugar de la  mancha, a lo largo  de muchos años, y bajo  distintas  circunstancias históricas y culturales, fue construida una  casa que era el  centro  del pueblo porque allí estaba concentrada su  historia, su cultura, su religión, su esencia, su  identidad.  Esa  casa  tenía precisamente un nombre muy sencillo: “LA CASA  DEL PUEBLO”.
A  aquella casa entraba  todo el mundo, era el sitio de alegría y de juegos para los niños;  el refugio  para la soledad de los adultos; era el lugar de encuentro para los enamorados;  el sitio de tertulias para  las señoras; el punto de referencia para  los intelectuales; en fin, allí estaba concentrada  la identidad  del pueblo.
Sucedió que después de muchos años, y pasadas muchas  circunstancias,  llegaron  unos expertos que se adueñaron exclusivamente de la casa; le cerraron prácticamente la puerta de acceso a la comunidad; publicaron muchas obras  de explicación de lo que allí había, a  veces  en un lenguaje poco  entendible a las  gentes; los que conocieron la casa poco a  poco la  fueron  olvidando y su marco de referencia al comentarla  era el título que siempre se le había dado:  “la Casa de  todos…”; algunos  conservaron en su  memoria  algunos  hechos  que  allí  estaban,  otros  tal vez  una  foto,  pero  nadie  la volvió a  visitar. 
Pero  alguna  vez, llegaron unos  niños traviesos, que  olvidándose de las prohibiciones  y demás, volvieron a  abrir  la  casa, y  sin  olvidar  las  normas  propias  de  cortesía y de  educación, invitaron al pueblo a disfrutar  de las  maravillas de la  casa  del  pueblo.
Pongámosle nombre al cuento: La  casa del pueblo podría  ser  la  Biblia, la cual “enseña la verdad porque Dios mismo es su autor: por eso afirmamos que está inspirada y enseña sin error las verdades necesarias para nuestra salvación. El Espíritu Santo ha inspirado, en efecto, a los autores humanos de la Sagrada Escritura, los cuales han escrito lo que el Espíritu ha querido enseñarnos. La fe cristiana, sin embargo, no es una «religión del libro», sino de la Palabra de Dios, que no es «una palabra escrita y muda, sino el Verbo encarnado y vivo» (San Bernardo de Claraval). (Compendio de Catecismo de la Iglesia Católica, N° 18).
Por  muchas  circunstancias que no viene a  bien citarlas  en este  artículo, la Palabra  de Dios fue volviéndose  exclusiva para un grupo muy reducido  del pueblo, y hubo de pasar muchos  años para que  El Concilio Vaticano II, (como un niño travieso), nos abriera las  puertas para  que  todos, volviéramos a leer  la  Palabra de Dios, sin desconocer la tradición y la doctrina de la Iglesia, ya que en ellos  está “contenido  todo lo que  la  Iglesia  Es, y todo lo que la  Iglesia  CREE”. (D.V., 4).  A esa  unión entre  Palabra de Dios, Tradición  y enseñanza de la  Iglesia, lo llamamos DEPÓSITO DE LA  FE, y todos  estamos  obligados  a creer y velar  por su fidelidad; pero los responsables de cuidar e interpretar ese depósito de la fe, es  El Magisterio de la Iglesia, compuesto por el Papa y los obispos en comunión con él. (D.V., 10.2). Para  enseñar solamente lo trasmitido, ya que por mandato Divino y con la asistencia del Espíritu Santo, lo escucha piadosamente, lo custodia santamente, lo expone fielmente, y solamente  de  ese  único depósito de la fe saca todas aquellas  cosas que, para ser creídas, propone  como divinamente reveladas.

Su Santidad  Benedicto XVI, después  de leer todas  las propuestas del sínodo de los Obispos  sobre la  Palabra de Dios, realizado en octubre de 2008, nos  acaba de regalar una  perla  sobre la Palabra de Dios en la Vida y la  Misión de la Iglesia; documento dividido en 3 partes y que ya  habrá tiempo de comentar ampliamente.
La etapa que iniciamos en nuestro P.D.R/E,  está apoyada en 3 pilares fundamentales: “el redescubrimiento de la  Biblia como Palabra de Dios, (otra vez los  niños traviesos nos volvieron a  abrir la casa del  pueblo);  el redescubrimiento de la fe como actitud de vida; y el redescubrimiento de Cristo y su Misterio”.
Leyendo el documento encuentro unos textos que aprueban muy bien lo que queremos en nuestra Diócesis  en esta nueva etapa.
•    Los esposos son los primeros anunciadores de la Palabra de Dios ante sus propios hijos. La comunidad eclesial ha de sostenerles y ayudarles a fomentar la oración en familia, la escucha de la Palabra y el conocimiento de la Biblia. No andamos  tan despistados, cuando desde hace rato venimos insistiendo en la  CATEQUESIS  FAMILIAR.

•    Por eso, el Sínodo desea que cada casa tenga su Biblia y la custodie de modo decoroso, de manera que se la pueda leer y utilizar para la oración. Los sacerdotes, diáconos o laicos bien preparados pueden proporcionar la ayuda necesaria para ello.  QUE BUENO  APOYAR EN SERIO, ESA CAMPAÑA LIDERADA  DESDE LA  CONFERENCIA EPISCOPAL

•    El Sínodo ha encomendado también la formación de pequeñas comunidades de familias, en las que se cultive la oración y la meditación en común de pasajes adecuados de la Escritura. (Cfr. Nro 85). Aquí está lo que pretendemos de los pequeños grupos de familia, que no deben nacer como productos  silvestres, sino despuesito de un proceso serio de formación bíblica.

Otra  perla  es  el siguiente texto, donde el Papa explica  muy bien la  Lectio divina:
Se comienza con la lectura (lectio) del texto, que suscita la cuestión sobre el conocimiento de su contenido auténtico: ¿Qué dice el texto bíblico en sí mismo? Sin este momento, se corre el riesgo de que el texto se convierta sólo en un pretexto para no salir nunca de nuestros pensamientos. Sigue después la meditación, (meditatio), en la que la cuestión es: ¿Qué nos dice el texto bíblico a nosotros? Aquí, cada uno personalmente, pero también comunitariamente, debe dejarse interpelar y examinar, pues no se trata ya de considerar palabras pronunciadas en el pasado, sino en el presente. Se llega sucesivamente al momento de la oración, (oratio), que supone la pregunta: ¿Qué decimos nosotros al Señor como respuesta a su Palabra? La oración como petición, intercesión, agradecimiento y alabanza, es el primer modo con el que la Palabra nos cambia. Por último, la lectio divina concluye con la contemplación, (contemplatio), durante la cual aceptamos como don de Dios su propia mirada al juzgar la realidad, y nos preguntamos: ¿Qué conversión de la mente, del corazón y de la vida nos pide el Señor? (Cfr. N°87).  Eso  sí, pongamos  cuidado,  dice  el  Papa, en que no caigamos en una interpretación individualista de la Palabra, y que el lugar  privilegiado para  la  LECTIO ES  LA  LITURGIA

Y para nosotros, pioneros  en  Virtualidad:
•    Entre las nuevas formas de comunicación de masas, hoy se reconoce un papel creciente a internet, que representa un nuevo foro para hacer resonar el Evangelio, pero conscientes de que el mundo virtual nunca podrá reemplazar al mundo real, y que la evangelización podrá aprovechar la realidad virtual que ofrecen los new media para establecer relaciones significativas sólo si llega al contacto personal, que sigue siendo insustituible. En el mundo de internet, que permite que millones y millones de imágenes aparezcan en un número incontable de pantallas de todo el mundo, deberá aparecer el rostro de Cristo y oírse su voz, porque « si no hay lugar para Cristo, tampoco hay lugar para el hombre » (Cfr. 113). Aquí  todavía  hay mucha tela para cortar.

Con tal que con la Palaba de Dios no nos pase como a una viejita que le recomendaron que si algún día estaba muy triste,  abriera la  biblia  y con el dedo  señalara la frase que le decía Dios en ese momento.  Un día, siguió ese consejo y la abrió y leyó: “Judas  en medio de su  desesperación, fue y se ahorcó…”. Ella pensó que era  imposible que Dios le pidiera eso; entonces cerró la  biblia  y volvió a abrirla, y entonces leyó: “vete y has tú lo mismo…”

P.D.:  A MONSEÑOR JAIRO  LE DECIMOS  EN SU PARTIDA A BARRANQUILLA, COMO NOS DECIA  LA  MAMA:  HASTA  LUEGO, MI  DIOS  LE  PAGUE  POR  TODO, LA  VIRGEN LO  ACOMPAÑE, Y VUELVA, ESTA ES Y SEGUIRÁ  SIENDO SU CASA…ESO SI, AUNQUE VA PARA TIERRA CALIENTE, NO VOTE  LAS  CHAQUETICAS.

Primeras palabras al llegar a barranquilla

La primera palabra que puedo decir al llegar aquí a Barranquilla es: Bendito sea Dios. La segunda palabra que puedo dirigirles a ustedes: gracias al Santo Padre. Otra palabra que me sale del corazón es para los señores Obispos Auxiliares, Monseñor Víctor y Monseñor Luis Antonio.

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Instituto Superior de Educación y Catequesis “Juan Pablo II” 12 AÑOS AL SERVICIO DE LA EVANGELIZACIÓN

Toda obra tiene su inicio en un gran sueño.  Según lo encontrado en el Diario de Monseñor Miguel Ángel Builes, siempre soñó que sus “Hijas de la Misericordia” se dedicaran por oficio no sólo a la enseñanza de la catequesis, sino a la formación de agentes de pastoral, de ahí la preocupación porque las hermanas se prepararan y cualificaran en las diversas disciplinas del saber.

La Congregación consciente  de su misión, ha realizado experiencias significativas especialmente en la formación de catequistas a nivel nacional, diocesano y parroquial.  Después de este proceso de varios años, llega el momento cumbre en el marco de la celebración de sus bodas de oro de fundacionales, cuando se encuentran las Hijas de Nuestra Señora de las Misericordias con la tarea de fundar un “Gran Centro Catequístico” soñado por Monseñor Miguel Ángel Builes y concretado por Monseñor Jairo Jaramillo Monsalve y la Fundación Universitaria Católica del Norte, con la inquietud de contribuir no sólo a la formación de profesionales, sino de atender a la formación pastoral y a la misión evangelizadora de la Iglesia.  En este encuentro, se une también la Diócesis de Santa Rosa de Osos para dar solidez eclesial a esta obra en honor del Papa Magno, por lo que se denominó Instituto Superior de Educación y Catequesis “Juan Pablo II”, creado el 5 de noviembre de 1998 mediante Decreto Episcopal N° 13, expedido por el Excelentísimo Señor Obispo Jairo Jaramillo Monsalve.

El Instituto, está adscrito al Programa de Extensión de la Fundación Universitaria Católica del Norte, en su Facultad de Ciencias de la Educación, Sociales y Comunicación.

Se rige por Estatutos debidamente aprobados, goza de Personería Jurídica y cuenta en su organización general con el Consejo Superior conformado por el Señor Obispo de la Diócesis de Santa Rosa de Osos, la Superiora General de las Hijas de Nuestra Señora de las Misericordias y el Rector de la Fundación Universitaria Católica del Norte; además con la Junta Directiva constituida con representación de la Diócesis, la Congregación y la Universidad y con un Equipo Ejecutivo de Dirección General, Académica, Administrativa, de Extensión y Mercadeo.
Inició sus servicios con un Diplomado en Catequesis con Proyección Pastoral, donde participaron agentes de pastoral de la  Diócesis de Santa Rosa de Osos, Bogotá, Cali y Apartadó. 

Paulatinamente se abrió el abanico de ofertas, actualmente se están sirviendo Diplomados en Liderazgo Juvenil, Gestión Pastoral, Biblia y Catequesis, Pedagogía de la Misericordia, Ética y Cultura Ciudadana, Educación Religiosa Escolar, Catequista discípulo misionero; Programa de Formación para Ministerios Laicales con una duración de cuatro semestres; Programa de Formación Para Animadores de la Catequesis con una duración de cuatro semestres y Programa de Formación Continuada en Catequesis y Animación Bíblica con una duración de cuatro semestres.  Los programas se ofrecen desde la metodología virtual y en algunos sectores con apoyo semipresencial.
Desde el año 1999, se han formado aproximadamente 4000 agentes de evangelización en los diferentes programas que ofrece el Isdec, entre ellos docentes, catequistas, laicos, religiosos y sacerdotes.

El Instituto cuenta actualmente con 1.028 estudiantes presentes en Colombia, Costa de Marfil, Estados Unidos y Bolivia.  Este año con mayor presencia en la Diócesis de Santa Rosa de Osos, apoyando la formación de los animadores de la Catequesis y los Ministerios Laicales. Sea esta la oportunidad de agradecer a todos los Párrocos que han apoyado esta labor.

Este sueño hecho realidad está en cada uno de nosotros, como una de las grandes expresiones del carisma, y por tanto, existe para la Iglesia y en ella  para la formación cualificada de los agentes de evangelización. Ardua es la tarea que debe continuar liderando el Instituto y requiere de una continua transformación y renovación pedagógica, catequética y tecnológica, hacia una nueva cultura organizacional al servicio de la evangelización.
Agradecemos a Monseñor Jairo Jaramillo y en él a la Diócesis de Santa Rosa de Osos,  y a la Fundación Universitaria Católica del Norte, por el apoyo incondicional en estos 12 años, juntos hemos visto crecer esta obra, y hoy nos alegramos por los frutos que hemos recogido, con la esperanza firme en que es mucho más lo que podemos seguir cosechando. hola

presbíteros 2010

90.    PBRO. FRANCISCO JOSE GUTIERREZ ARDILA
Nació en los Llanos de Cuivá, el 11 de abril de 1985. Hijo de José Reinel y Aracelly´. Realizó los estudios primarios en la Concentración Educativa; los secundarios : sexto grado en la misma Institución; de séptimo a noveno grado en la Escuela Apostólica “Monseñor Miguel Angel Builes” – Donmatías; décimo y undécimo en el Seminario Menor de la Diócesis; los filosóficos y teológicos en el Seminario Diocesano  de Santa Rosa de Osos. Recibió el diaconado el 17 de noviembre de 2009. Ordenado sacerdote en la Catedral de Santa Rosa de Osos el 1 de octubre de 2010, fue el último grupo de sacerdotes ordenado por Monseñor Jairo Jaramillo Monsalve como Obispo de la Diócesis de Santa Rosa de Osos.  


92    PBRO. JOSE LEANDRO PEREZ ARROYAVE
Nació en Entrerríos el 27 de octubre de 1979. Hijo de Francisco Gonzalo y Orfilia Helena. Realizó los estudios primarios en la Escuela “Miguel Antonio Roldán”; los secundarios en el Liceo “San luis Beltrán” – Entrerríos; Tecnología en Costos y Audotoría en el Politécnico “Jaime Isaza Cadavid”; los estudios filosóficos y teológicos en el Seminario Diocesano de Santa Rosa de Osos. Recibió el diaconado el 17 de noviembre de 2009. Ordenado sacerdote en la Catedral de Santa Rosa de Osos el 1 de octubre de 2010 por Monseñor Jairo Jaramillo Monsalve.


93     PBRO. DIEGO FERNANDO RESTREPO URIBE
Nació en Gómez Plata, el 14 de agosto de 1985. Hijo de Miguel Angel y Sor Edith. Realizó los estudios primarios en la Escuela Urbana de Varones – Gómez Plata; los secundarios en la Escuela Apostólica “Monseñor Miguel Angel Builes” – Riogrande – Donmatías y los filosóficos y teológicos en el Seminario Diocesano de Santa Rosa de Osos. Recibió el diaconado el 17 de noviembre de 2009. Ordenado sacerdote en la Catedral de Santa Rosa de Osos, el 1 de octubre de 2010 por Monseñor Jairo Jaramillo Monsalve.

Encuentro de catequesis en caucasia

Los pasados sábado 9 y domingo 10 de octubre, se realizó un encuentro de formación para los Animadores de la Catequesis organizado por la Vicaría Foránea de la Inmaculada en Caucasia. Participaron los Catequistas de las seis Parroquias de Caucasia y también las Parroquias de Cáceres, Puerto Bélgica, Margento y Nechí en total 92 participantes.

La temática fue orientada por las Hijas de la Misericordia, desde la Delegación Diocesana de Catequesis y el Instituto Superior de Educación y Catequesis ISDEC. Los temas principales fueron:

  • “Catequista, discípulo y misionero”
  • “Nuevos Paradigmas de la Catequesis”
  • “Catequesis Familiar para la Diócesis”

La experiencia de este encuentro dejó motivación y compromisos para continuar avanzando en la marcha del Plan de Pastoral y las formas y métodos para llevar a cabo la catequesis familiar en las comunidades sectoriales y parroquiales de acuerdo con el proyecto diocesano.

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Curia Diocesana
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Santa Rosa de Osos, Ant. Col.
Tel. +574 - 860 80 50.
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